Barandilla especial para escalera.

En una obra de rehabilitación, de una finca de principios del SXX, del Eixample barcelonés, se presentó el problema, que por una variación de las medidas finales de la obra, sobre proyecto original y para poder respetar las cotas mínimas, que dicta la normativa de CTE (Código Técnico de la Edificación), no se pudo instalar la barandilla que se proyecto en origen y se tuvo que variar completamente su diseño, para que ésta, interfiriese lo mínimo posible, sobre la anchura libre de la escalera.
 
Para ello, se dispuso de una geometría en zig-zag, formada por un conjunto de chapas de acero, debidamente cortadas, unidas entre sí, mediante soldadura continua (evitando calentamientos y posterior deformación del material) y ancladas a su vez al canto del forjado de la escalera, mediante espigas de acero.
 
Sobre ésta, se dispuso un esbelto pasamano de madera, fijado a través de unas varillas acodadas.
 
El resultado fue, una barandilla ligera, esbelta, que permitió que la escalera cumpliese la normativa vigente en el momento y por supuesto, una solución efectiva al problema presentado.
 
 
Detalle de barandilla destinada a escalera
con hueco central mínimo.

A continuación, otro ejemplo de barandilla especial, para escaleras que poseen poco hueco central y no se pueda instalar otro tipo de barandilla, que interfiera en el espacio libre del ancho total del paso.
 
En este caso, la barandilla se formó a través de una chapa conformada, de acero, en la que se incluyó la forma del pasamano, que pasó a formar una sola pieza, en lugar de ser un elemento externo, unido a posteriori.
 
Diseño de barandilla de acero, para
escaleras con poco hueco central.